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¿Existe realmente la alimentación anticáncer?

Alimentación anticáncer Onconatura blog

PARTE I: ENDULZANTES

Si un médico te recomienda, siendo paciente oncológico, «comer de todo» mal empezamos. En la actualidad hay mucha literatura médica muy rigurosa que analiza la alimentación desde un punto de vista más enfocado a las necesidades de los pacientes o de cualquier persona que intente proteger su cuerpo mediante una alimentación adecuada.

El punto de partida necesario es que diseñemos «una nueva forma de vida» que se base en la potenciación de las capacidades del cuerpo y de la mente y, por tanto, beneficiosa para prevenir la aparición de esta enfermedad o impedir su avance.

Todo ello basándonos en los tratamientos de la medicina tradicional pero complementándolos con elementos igualmente beneficiosos como la alimentación adecuada, el ejercicio físico y el bienestar psicológico.

La Dra. Odile Fernández ha sido y es para mí un referente en cuanto a información rigurosa sobre la enfermedad y las formas de prevenirla.

La Dra. Odile afirma que sí existe realmente una alimentación anticáncer y lo demuestra en los libros que ha publicado y con su propia experiencia.

Es médico y ha escrito varios libros que os recomiendo. Uno de ellos, «Mis recetas anticáncer» expone las 3 fuentes principales de alimentación que influyen directamente en el crecimiento del cáncer . Lo tenéis a vuestra disposición en la tienda y, además, a un precio muy rebajado.

a) Azúcares refinados: azúcar de caña y de remolacha, sirope de maíz, fructosa, azúcar blanco refinado, etc..

b) Harinas blancas: Pan blanco, pasta blanca, arroz blanco, etc.

c) Aceites vegetales refinados: De soja, de girasol, de maíz, grasas hidrogenadas.

En este post vamos a desglosar los azúcares o endulzantes.

Para entender mejor, tenemos que saber dos conceptos: Qué es el índice glucémico y qué valores se consideran aceptables o excesivos.

Índice glucémico (IG): es la capacidad que tiene un alimento de aumentar la cantidad de glucosa en la sangre.

Valores de ese IG:

  • Alto: mayor o igual a 70
  • Medio: 56-69
  • Bajo: 0-55

Cuando ingerimos un endulzante cuyo índice glucémico es alto, los niveles de azúcar en sangre aumentan rápidamente. El cuerpo libera la dosis de insulina necesaria para que la glucosa pueda penetrar en las células.

Esta insulina va acompañada de una molécula llamada IGF que estimula el crecimiento celular. Es decir, el azúcar nutre los tejidos y hace que crezcan más deprisa. Además, tiene otro efecto: potenciar los factores de inflamación que son un auténtico abono para los tumores.

¿Qué endulzantes naturales con índice glucémico bajo recomienda usar la doctora Odile Fernández en su libro?

Recomendables por su IG bajo:

Sirope de ágave, miel de acacia, azúcar de coco, estevia, albaricoques secos, sirope de frutas

Consumir con moderación:

Azúcar integral de caña, panela, melaza, miel, sirope de arce, dátiles

Evitar:

Azúcar blanquilla, azúcar moreno, azúcar invertido, azúcar mascabado, glucosa, jarabe de glucosa, jarabe de arroz, maíz o trigo, aspartamo, fructosa artificial, sacarina, dextrosa

«Que el cáncer se alimenta de azúcar es un concepto que hasta los oncólogos lo tienen claro, y lo utilizan como prueba diagnóstica para saber si en el cuerpo existen o no metástasis. Inyectan glucosa para hacer los PET y los TAC. Al mirar los resultados, allí donde haya acúmulo de azúcar, ahí hay metástasis. Cuanta más azúcar hay concentrada en una zona, más activo y agresivo será el tumor». Odile Fernández.

La intención de este post es aproximar los conceptos de forma somera y sencilla para que nos queden algunas pero importantes ideas fijadas en nuestra memoria.

Otros libros que os recomiendo sobre el tema son:

Mis recetas de cocina anti cáncer Onconatura
https://www.onconatura.com/tienda/libros/mis-recetas-de-cocina-anti-cancer/

Un

Un porcentaje muy elevado de nutricionistas y médicos especializados en endocrinología y nutrición comprueban que, en los últimos años, el aumento en el consumo de alimentos procesados hace que «consumamos una media de 70 kg. de azúcar al año». Dra. Odile Fernández.

Conclusión :

Los azúcares refinados favorecen los procesos inflamatorios y por tanto, la aparición de tumores

Los endulzantes más recomendados para evitar esos procesos son los de bajo índice glucémico provenientes de la naturaleza